martes, 17 de mayo de 2016

Los recursos energéticos en España están mal explotados.

El 11 de diciembre del 2015 se hizo un acuerdo entre 195 países, este acuerdo establece que a final de siglo la temperatura media del planeta no debe haber aumentado más de 2 grados, de hecho se va a intentar que quede muy por debajo de 2 grados. También obliga que a partir de 2020 los países más desarrollados aporten 100.000 millones de dólares para fines contra el cambio climático. Este hecho es muy importante, es un acuerdo a una escala mundial sobre un tema del que todavía hay gente que no está suficientemente concienciada, y este tema tiene mucha prioridad ahora mismo, más de la que muchos piensan. Dentro de poco habrá una crisis energética que deberemos afrontar y superar estando preparados.

Como es evidente, muchos países se han puesto en marcha para afrontar esto empezando por lo más importante: el modo de obtención de energía. Sergio de Otto, patrono de la Fundación Renovables, dijo: “El mundo entero se está pasando a las renovables. No es política; es simplemente sentido común”. Pues en España resulta que, en 2015, de los 63.000 megavatios de potencia eólica instalados en todo el mundo, no se instaló ninguno. Y esto es solo un ejemplo, en energía solar fotovoltaica andamos mal a pesar de nuestra buena situación geográfica, e incrementó el uso del carbón un 23% por la falta de inversión en renovables. Esto es inadmisible, no tiene sentido querer salir de una crisis ignorando unos factores que a la larga nos afectará en un grado mayor que el problema actual. Porque vale, estamos en una crisis económica muy fuerte y la prioridad son las personas que lo están pasando mal, pero si descuidamos o incluso empeoramos la forma en que obtenemos energía, sabemos que va a haber una crisis energética y además hemos firmado un acuerdo de gran prioridad, lo único que vamos a conseguir es empeorar y cavar una tumba más profunda al lado de la que estamos tapando.

Desde luego tenemos muchas cosas que solucionar y poco tiempo, pero por nuestra situación económica tampoco debemos precipitarnos. España es capaz de lograr un gran porcentaje de energía renovable: tenemos recursos, tecnología, buena situación geográfica, personas cualificadas… Lo único que falta, por supuesto, es el empuje de un gobierno que no esté corrupto, que no mire sólo por sus intereses ideológicos, que tenga en cuenta el medio ambiente… Juantxo López de Uralde, coportavoz de Equo y diputado por Álava, señaló: “Las grandes empresas eléctricas han sido las niñas mimadas del Estado; hacen lo que quieren”, esto es así y lo sabemos todos. No podemos avanzar si nuestro gobierno no colabora y de momento no parece que vaya a hacerlo.

En Alemania se han cerrado las centrales nucleares y se ha apostado por las energías renovables para reducir las emisiones. En España, según el PP, el cierre de las centrales nucleares provocaría el alza del precio de la energía, pero estas centrales solo suponen un 8% de la potencia instalada y su coste es barato, pero no tanto como para rechazar la posibilidad de cambiarlas por renovables.

Al final, lo que debemos hacer es seguir trabajando y luchando por conservar lo máximo posible nuestro lugar, nuestra casa, nuestro planeta. Y aunque el gobierno no reaccione por sí solo al final lo tendrá que hacer, no hay elección, o cambia o todo irá a peor. Tenemos que cuidar la Tierra para nuestras futuras generaciones: hijos, nietos, bisnietos… ellos valen infinitamente más que cualquier beneficio económico.





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